martes, 2 de octubre de 2012

La mujer lucha por la igualdad en el deporte


Tras los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Londres, llama la atención la progresiva presencia de la mujer en el deporte —incluidos algunos éxitos sonados—, del que históricamente ha permanecido excluida, como de tantas otras ocupaciones atribuidas en exclusiva a los hombres. Siendo por el momento lógica la práctica deportiva separada de uno y otro sexo, la experiencia de muchas separaciones forzadas entre hombres y mujeres permite presagiar, por el momento como una utopía, un futuro de deporte mixto, como en tantas otras actividades de la vida.
Un ejemplo de segregación por razón de sexo es el que viene practicándose en España en algunos colegios, la mayoría vinculados al Opus Dei, que tratan de justificarlo en unos supuestos mejores rendimientos académicos de niños y niñas por separado, dato no consistente, según explicó en 2011 la revista Science. El Tribunal Supremo, en sendas sentencias conocidas en agosto último, ha dado la razón a las Administraciones autonómicas andaluza y cántabra, que retiraron la financiación a dos centros educativos que solo admitían alumnos o alumnas, con lo que se vulneraba una ley de 2006 que excluye de la financiación pública a los centros que discriminan a sus alumnos. En realidad, la segregación educativa por razón de sexo persigue, como se hacía durante el franquismo, evitar el contacto entre chicos y chicas, en línea con lo establecido en 1930 por el papa Pío XI en una encíclica: “La enseñanza mixta promueve la promiscuidad y la igualdad”.
En la práctica del deporte, la separación entre chicos y chicas está, por el momento, avalada por las diferencias físicas de hombres y mujeres. Un experto en Educación Física, el alicantino Llorenç Solbes, asegura que la muy diferente configuración del cuerpo masculino y femenino impide la participación conjunta de hombres y mujeres en el deporte en condiciones de igualdad, dada la superior potencia de los primeros. Pero en realidad, admitiendo que hoy por hoy es así, nada debería impedir que las mujeres que lo desearan pudieran competir con los hombres en el deporte, aunque estuviera asegurada su inferioridad. Ahí está el ejemplo de la futbolista mexicana Maribel Domínguez, llamadaMarigol por su facilidad para el tiro a puerta, que, tras hacerse pasar por un chico para jugar en su país en equipos juveniles masculinos, solicitó a la FIFA jugar al fútbol con los hombres y le fue denegado.
El mito de la fortaleza del hombre y la debilidad femenina carece de credibilidad cuando se observa cómo, sin ir más lejos, nuestro vecino Marruecos dedica a gran número de mujeres a faenas agrícolas, que exigen acarrear pesadas cargas y realizar penosos esfuerzos, mientras que son solo hombres quienes se ocupan de la tarea del comercio, en la que brilla su capacidad para el regateo con los turistas, entre taza y taza de té, amenizadas por largas conversaciones —“prisa no buena”— que requieren otras habilidades, pero no la fuerza física.
Nada debería impedir que las mujeres que lo desearan pudieran competir con los hombres en el deporte
Son razones de otro tipo las que mantienen alejadas a muchas mujeres del deporte y de la mera gimnasia. Sociedades como la saudí se amparan en pretextos culturales y religiosos para apartar a las mujeres del deporte y la educación física, como contaba hace unos meses Ángeles Espinosa (Jugar al fútbol con velo para no incitar al pecado, EL PAÍS, 23-3-2012). Argumentos como que “la virginidad de las niñas podría resultar afectada por el exceso de movimiento y los saltos”, o que los deportes son para la mujer “pasos del diablo” que contribuyen a su corrupción moral y a un comportamiento antiislámico, o que la mujer corre especiales riesgos si en la práctica deportiva se mezclan ambos sexos, ofrecen pistas de las dificultades con las que se encuentran las mujeres también a propósito del deporte.
Algunos de los países que han accedido por fin a que sus mujeres participaran en los Juegos Olímpicos se han negado a que lo hicieran sin velo.
Las noticias proporcionadas por los recientes Juegos Olímpicos y Paralímpicos, incluida la meritoria obtención de medallas no previstas, muestran los esfuerzos de las mujeres para salir de ese agujero, a pesar de que hasta 2004 no hubo paralímpico femenino. Laura Gil personifica el éxito en baloncesto. La laureada futbolista Marina García abandona ese deporte porque “nosotras”, dice, “no podemos vivir del fútbol como un futbolista hombre”. Una chica discapacitada se revela como mejor nadadora que un nadador masculino. Los entrenadores de los equipos femeninos —curiosamente siempre son hombres— se asombran, en balonmano, de la “vitalidad y determinación sobrecogedoras” con que juegan las chicas. Y el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, considera “importantes los éxitos de las mujeres”.
Pero ¿se hace lo necesario para equiparar a las mujeres y a los hombres en las posibilidades deportivas?
Como contrapunto a esta lucha por la igualdad, hay mujeres, intelectuales del feminismo, que rechazan —todavía hoy— la participación femenina en el deporte, al que vinculan —siempre— con la violencia, hasta el punto de considerar que los meros espectadores del fútbol —incluso solo a través de la tele— no siempre saben tratar a las mujeres...(El País, 28 de Septiembre, 2012. Bonifacio de la Cuadra)


jueves, 12 de enero de 2012

NARRACIÓN DE PERSONAS LIBRO EN PATERNA DEL CAMPO

Empezamos el año con este encuentro entre Personas Libro que seguramente nos servirá para practicar lo que hemos ido aprendiendo en los diversos talleres que hemos realizado. Desde estas lineas os invito a que os acerquéis por aquí el día 20 para que conozcáis la forma en que desde estas asociaciones se fomenta la lectura y el Proyecto Fahrenheit 452 Las Personas Libro.

lunes, 21 de noviembre de 2011

25 de Noviembre. Día contra la violencia de género.

El 25 de noviembre fué declarado día Internacional contra la Violencia hacia la mujer en el Ier Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe celebrado en Bogotá (Colombia) en julio de 1981.

En este encuentro las mujeres denunciaron la violencia de género a nivel doméstico y la violación y el acoso sexual a nivel de estados incluyendo la tortura y los abusos sufridos por prisioneras políticas.
Se eligió el 25 de noviembre para conmemorar el violento asesinato de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y Maria Teresa), tres activistas políticas asesinadas el 25 de noviembre de 1960 en manos por la policía secreta del dictador Rafael Trujillo en la República Dominicana.
Sus cadáveres destrozados aparecieron en el fondo de un precipio. Para el movimiento popular y feminista de República Dominicana históricamente estas mujeres han simbolizado la lucha y la resistencia
Más información sobre las hermanas Miraval en el artículo: 25 de noviembre, homenaje a las Hermanas Miraval por Ana Mariñez Álvarez
En 1999, la ONU dio caracter oficial a esta fecha
El 25 de noviembre... conmemoración de la muerte de las hermanas Mirabal.
El 29 de noviembre - Desde el Parlamento Europeo la diputada Emma Bonino propone convocar en esta fecha un Día Internacional de Lucha contra la Mutilación Genital Femenina. Más información
El 1 de diciembre Día Internacional de Lucha contra el Sida
El 6 de diciembre marca el aniversario de la Masacre de Montreal, cuando un hombre disparó a 14 universitarias por ser feministas.El 10 de diciembre es la fecha en la que se conmemora la firma en 1948 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Con tales fechas, el Centro de Liderazgo Global de las Mujeres, CGWL inició hace diez años la campaña internacional "16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres".

viernes, 19 de agosto de 2011

Victimas de violencia de género en España.

En la primera mitad de este año, las mujeres que han perdido la vida en España a manos de su pareja suman ya 34 y según otras fuentes 40, el caso es que año tras año el número de mujeres asesinadas por esta causa va en aumento.
Año 2007: 71 mujeres.  ///Año 2008: 84 mujeres asesinadas ///Año 2009: 68 mujeres asesinadas /// Año 2010: 85 mujeres asesinadas
Pincha aquí para consultar los datos oficiales sobre violencia de género.

lunes, 13 de junio de 2011

II ENCUENTRO DE PERSONAS LECTORAS

El próximo día 30 de Junio celebraremos el II En cuentro de Personas Lectoras. En esta ocasión las cinco personas que van a narrar han seleccionado textos Mario Benedetti e Isabel Allende entre otros, que garantizan la belleza de las lecturas que realizarán para nosotros estos expertos lectores.

viernes, 20 de mayo de 2011

Hacia una ética del cuidado entre mujeres

Affidamento, llamaban las feministas italianas de la diferencia, a una practica de confianza y cuidado mutuo entre mujeres.
 Sostenían que en el patriarcado , a las mujeres, como mandato primario de obediencia al padre, se nos enseña a desconfiar de las otras, a pensar que nuestra otra igual era nuestra peor enemiga, empezando por la propia madre, terminando por la propia hija. Las mujeres, decían, no tenemos historia como grupo, nuestra adscripción primara ha sido con el padre y su ley. Denunciaban como los sistemas de pensamiento modernos, como el psicoanálisis, la antropología estructuralista, la semiótica, etc., han justificado una y otra vez esta práctica, argumentando que la entrada a la cultura, entendida como la ley paterna, solo se hace a través de una separación inicial y necesaria con la madre, considerada naturaleza. Las feministas de la diferencia han criticado estas posturas, develándolas en todo su contenido androcéntrico y misógino. Mostrando de qué forma esta ruptura entre la niña y la madre, propiciada por la cultura, es parte de la operación por la que las mujeres, separadas entre sí, sin poder construir una idea de comunidad entre ellas, se mantienen files al padre y a su cultura de dominio.






Por eso hablan de la necesidad de construir affidamento. Una práctica de lealtad, compromiso, confianza y cuidado primario entre mujeres. Una práctica que consideran de inaudita libertad “femenina”, en la medida en que se construye en oposición a la ley paterna que exige, a cambio de cuidado y protección, la desvinculación, la sospecha y la desidentificación entre las mujeres. El affidamento sería el acto por medio del cual las mujeres podrían encontrarse con la otra igual en la opresión, y construir con ella lazos de solidaridad, amor y respeto, acto que ya en sí mismo, desestabilizaría el orden del padre.





Adrianne Rich, a principios de los setenta, reflexiona sobre las relaciones de amistad profunda entre mujeres, práctica que aunque poco extendida en su época, había sido conocida en décadas anteriores; las propone como un modelo simbólico de relación primaria entre mujeres, que podría considerarse como ejercicio de máxima libertad, en la medida en que instituye espacios por fuera de la mirada y la omnipotencia masculina. Tomando al lesbianismo como practica desobediente al mandato de fidelidad y dependencia al varón, señala que todas las experiencias de amor, fidelidad, acompañamiento, cuidado y complicidad entre mujeres, son parte de un continuum lesbiano, en donde las mujeres aprendemos a construir lazos por fuera de la heterosexualidad.





Más allá de que estemos o no de acuerdo con las lecturas que nos proponen las feministas de la diferencia, quizás lo interesante sería pensar la manera en que las mujeres nos relacionamos y construimos vínculos entre nosotras. Regularmente, lo sabemos desde la experiencia y el dolor, estos intentos no son los más felices. Debido muy probablemente a lo aprendido, las relaciones entre nosotras, muchas veces están cargadas de celos, resentimiento, traición, competencia; una imposibilidad de reconocer en la otra una interlocutora válida, una fuente de conocimiento legítimo; una imposibilidad, como señalan las italianas, de reconocer a la otra como autora, como productora de cultura, como digna de confianza.





Esta dificultad para el encuentro con la otra, sin lugar a dudas, se convierte en un obstáculo importante para la deconstrucción de la macro cultura patriarcal. Solo en el reconocimiento mutuo podemos apelar a la construcción de una genealogía propia, a la producción de nuevos significados y valores, desde donde se produzcan nuevas formas de ser y estar en el mundo. Apelar a una ética de cuidado entre mujeres, es un imperativo de la política feminista, puesto que sólo desde la construcción de espacios de complicidad, amor y confianza por fuera de la ley paterna, podemos transitar puentes de mayor autonomía para todas.



lunes, 9 de mayo de 2011

La realidad

Interesante conversación entre mafalda y su amiga.